Thursday, 15 Nov 2018

Secretos de oficina.

Cada día esperaba a que todos salieran de la oficina para lanzarme sobre él, me encantaba la sensación de peligro y que pudieran descubrirnos teniendo sexo en la oficina, sin embargo eso me ponía mucho más excitada. Habíamos recorrido toda la oficina, nuestro lugar favorito era donde se encontraba la copiadora.

Pero especialmente me encantaba hacerlo sobre su escritorio, disfrutaba mucho cuando me colocaba sobre la cubierta y me hacía abrir las piernas para después con su gran lengua hacerme gritar de placer. Nadie imaginaba que aquel hombre inexpresivo que no interactuaba con nadie prefería darle un mejor uso a su lengua y créanme que lo hacía con gran maestría.

 

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