Thursday, 15 Nov 2018

Coqueta.

Camina lentamente tratando de llamar mi atención, quiere ser observada, la vanidad es parte esencial en ella, sonríe coquetamente mientras se muerde el labio inferior invitando a besarla, sus ojos claros se clavan fijamente en los míos queriendo adivinar mis pensamientos. Su cabello encierra otro misterio, podría pasar días enteros recorriendo cada rizo. Me saluda sonriendo esperando verme nervioso y esta cerca de lograrlo.

¿Pasional?

Sí, lo es. su forma de hablarme, de tocarme, de retarme con la mirada la hacen deseable, su cuerpo me atrae, me intriga, me hace desearla. Me acerco lentamente, la tomo del rostro y le sonrío, observo sus labios rojos que están incitándome a besarlos, sus ojos entrecerrados me indican que siente lo mismo que yo. Quizá sea hora de romper con este espacio entre ambos y unir nuestras lenguas en una cadenciosa danza.

Me imagino con ella, compartiendo la intimidad, acariciando sus pechos desnudos, recorriendo cada centímetro de su piel, me excita el solo pensar en tocarla. Probar de su sabor, oler su aroma, eso me llevaría directo al cielo. Hundirme entre sus piernas y degustar de la ambrosía de la vida, recorrer sus caderas lentamente, hacer una travesía completa a través de ella y volver a empezar para descubrir los placeres que oculta su anatomía. Quiero poder inventar nuevas formas de hacerle el amor.

La miro nuevamente, sonrío y únicamente le doy un beso en la mejilla.

Algunas cosas en ocasiones es mejor dejarlas a la imaginación, ¿Quién sabe? A lo mejor algún día se convierten en realidad.

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: