“No debemos idealizar al ser humano”, Norman Manea

Foto: Leslye Reynoso S. / LeNous Cultura®
Foto: Leslye Reynoso S. / LeNous Cultura®

El escritor Norman Manea recibió la noticia de la muerte de Fidel Castro en Guadalajara, justo la noche anterior a recibir el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2016. En un diálogo con medios, el rumano señaló que Castro fue uno de los últimos revolucionarios de Latinoamérica, quien tuvo la mala suerte de tener de vecino a Estados Unidos, el Estado capitalista más poderoso e importante del mundo. “Desde 1980 hubo una desaparición [de Fidel] de la escena política; su desaparición biológica es también una desaparición política, es una pérdida política. Él ya era sólo una sombra de lo que fue”.

Manea (Bucovina, Rumania, 1936) recordó cuando el Ejército alemán rodeaba Leningrado, durante la Segunda Guerra Mundial, impidiendo la comunicación entre la ciudad y el mundo exterior, lo que provocaba que las personas murieran de hambre, de frío o de cualquier enfermedad, y aun así la gente resistió. En la humanidad, agregó, hay situaciones dolorosas que siguen sucediendo, por lo que “no debemos idealizar al ser humano […] hemos hecho cosas buenas y cosas malas en la historia, pero sí podemos desarrollar nuestra solidaridad con pueblos en el mundo que padecen pobreza, conflictos, asesinatos, odios; y aunque la literatura no puede ayudar mucho, aun cuando hiciera un poco, esto también puede ayudar”.

El ganador del premio FIL de literatura recordó que después de la Segunda Guerra Mundial muchos sobrevivientes de los campos de concentración emigraron para encontrar un lugar en otro país, situación similar a lo que sucede actualmente, tanto con los migrantes centroamericanos y mexicanos —que intentan llegar a Estados Unidos—, como con los migrantes de países de Medio Oriente —que huyen de la opresión de sus gobiernos y buscan otro país donde se escuche su voz—.

“Es muy triste y perturbador ver lo que pasa en muchos países, donde la gente muere por quienes son y no por lo que dicen y, por supuesto, en lo posible deberíamos escuchar nuestra voz para defender a estas personas. Hay que hacer que nuestra voz se escuche”, señaló.

Fuente: Prensa FIL 2016

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