Fotografía: F. Javier Díaz de León G. / LeNous

La cultura como manifestación y representación simbólica de los hábitos sociales dentro de un contexto en comunidad, así como la economía quien se encarga de establecer un estudio de recursos, producción, distribución, consumo, intercambio, bien y servicio. Acciones que tienen como objetivo final relaciona la satisfacción de necesidades humanas. Siendo ambos conceptos, cultura y economía, una realidad que se vive desde el inicio de la interacción de seres en la sociedad.

Con el paso del tiempo la cultura comenzó a tomar su importancia en la historia, buscando la profesionalización de la misma, así como el consumo e intercambio de servicios y bienes. Es en este punto donde se fusiona con la ciencia social que es la economía, buscando comprender distintas alternativas en el funcionamiento de la economía o de agentes económicos.

Para que dicha fusión tome sentido y forma en un contexto, se debe comenzar por analizar la “Cultura” desde un marco sociológico y antropológico, para poder entender las creencias, tradiciones, costumbres y actitudes que se presentan dentro de un ambiente colectivo. Siendo estas un factor clave en la influencia y resultado que se le permite tener al economista aplicar sus conocimientos en la realidad actual.

Para ello es importante aceptar y hacer consiente en el poder que tiene la cultura en la economía y viceversa siendo la economía un facto trascendental para la generación de recursos e intercambio de servicios de aquello que se conoce como bien o servicio cultural.

Ahora bien la economía cultural resulta una disciplina, no solamente en quienes la practican, sino en la metodología que se diseña, los procesos que se aplican, hasta llegar a la trasmisión de ideas económicas en una realidad de organización social, pues es ahí donde todo lo teórico se vuelve a la práctica.

La cultura aporta al estudio de la ciencia de la economía la capacidad de analizar más allá el contexto donde se buscará suplir una necesidad humana. Siendo  importante la impregnación de dicha realidad para a su par pasar al estudio y análisis que la economía genera por sí sola.

Pero la cultura como tal no podría ser la misma en cuanto a ser un sector económico viable, sino tuviese el estudio de la economía. Siendo la producción y consumo cultural el resultado de dicho “trabajo colaborativo y necesario”. Pero a su vez justo al borde de los opuestos, como lo es que la economía busque por naturaleza el individualismo y la cultura lo colectivo.

Aunque en mi percepción ambos son vitales para el desarrollo individual o en colectivo del ser, y el que se generen estudios, propuestas y análisis sobre los mismos enriquece a la sociedad.

 

Por: Angélica Lugo Torres

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