Las sirenas no tienen el pelo lacio, Jennifer Boni Ilustraciones de Carlos Vélez | Lecturas para Llevar

1038844993¿Quién negará que adaptarse al cambio es difícil, especialmente si se trata de mudar de casa? Dejar atrás a los amigos, los lugares secretos o especiales, las actividades únicas que se realizaban en compañía o en soledad, en fin, despedirse de una parte de nosotros. Jennifer Boni lo experimentó a la edad de 9 años, cuando se mudó de Pittsburg a la Ciudad de México. No es que este libro sea autobiográfico, no, pero sí retoma esa situación. Imaginen entrar a un colegio nuevo y “sentirse diferente” porque las cosas en el recién llegado lugar no se hacen como en el otro. Así le sucede a la protagonista de su libro Las sirenas no tienen el pelo lacio (2011), Casandra Cavafis, una niña de pelo chino que gusta de trepar palmeras, jugar durante la hora de recreo y reír en las clases. Lo primero que nota cuando entra a su salón es que todas las niñas llevan el cabello lacio, no juegan y no trepan árboles, mucho menos palmeras. Y es que ella viene de San Pancho, un pueblito costero donde el mar anega el corazón de estrellas y los sueños con sirenas.

Precisamente es una sirena la que ocasiona todos los problemas. Un día decide contarle a Isabel acerca de ella. A pesar de la insistencia de Casandra de no decirlo a nadie más, Isabel revela la historia al resto de los compañeros. ¿Qué pasa cuando no tienes amigos, te ven como “el bicho raro” y cuentas una historia increíble? Tal vez lo que le pasa a Cassandra, todos la llaman mentirosa. A partir de ese momento Casandra debe demostrar que San Pancho es real, que sus amigos y conocidos también lo son, pero ¿cómo probar la existencia de una sirena? Es ahí donde nuestra autora hace uso de su trayectoria como narradora oral pues uno de los personajes, doña Carmen, relata una leyenda local, una leyenda que les permitirá a los niños creer en los seres mágicos. Ya sea contada por capítulos antes de dormir o de un tirón, usted y sus pequeños disfrutarán de esta historia donde creer en seres fantásticos es la premisa para la amistad.

Cecilia Pedraza.

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