Los relatos eróticos de Brucolaco – Subidos de Tono

5166505586Es irónico estar sentado frente a esta página blanca deseando poder hablar en lugar de escribir, y es que justo en esta sala hace un par de años me encontraba sentado con un par de amigos platicando sobre la fotografía de desnudos y lo difícil que era encontrar arte erótico en la red. Recuerdo perfectamente como los ojos de Leslye se iluminaron de una forma especial, me escuchó debatir una y otra vez con Paco sobre esa estrecha frontera entre pornografía y arte erótico. He de confesar que las copas de tinto fluían tanto como las charlas sobre cultura cuando de pronto con su particular forma de ver el mundo le dio vida a esta sección y me provocó a compartir con ustedes mi visión sobre el arte erótico en esta revista.

Después de poco más de cincuenta publicaciones me encuentro aquí para darles la bienvenida a este año y a su vez a este nuevo ciclo de la Revista Le Nous Cultura, donde cada vez somos más quienes compartimos con ustedes nuestros gustos, ideas y proyectos culturales que se realizan en esta ciudad, en nuestro estado y claro, en este país multicultural que tiene mucho por mostrar tanto a quienes aquí vivimos como a los que nos leen desde otras latitudes.

Y para dar inicio a las recomendaciones de este 2014 me han encomendado una tarea complicada; y es que siempre resulta más sencillo hablar del trabajo y las obras de otros que de los propios. Por esta razón solo les compartiré la dirección www.brucolaco.com, un sitio personal que contiene una serie de microrelatos eróticos sin un orden cronológico; historias prohibidas que han quedado ahí, buscando quizás algún día convertirse en un libro. Queda en ustedes por ahora calificar esta recomendación, les dejo un pequeño fragmento de uno de los relatos de esta web.

Solo me queda desearles sinceramente ¡Que tengan un excelente año!

En aquel momento todo me pareció increíble, estaba pasmado frente a la entrepierna de aquella niña, con sus pantaletas blancas entre mis manos, no sabía si acercarme y besarle en los labios o salir corriendo, ella solo me observaba con una cara de asombro, simplemente dejaba que yo hiciera lo que quisiera, tal vez por la misma razón que yo, guiada por el instinto animal que nos hizo presa en aquel instante. Ni siquiera recordaba cómo fue que llegamos a esta situación, únicamente recordaba que la vi esa mañana y me pareció hermosa. ¿Quién imaginaría que habría de estar aquí con esta imagen que cambiaría mi forma de ver a las mujeres para siempre?

@El_Brucolaco

www.brucolaco.com

 

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