Brenda Ledesma en entrevista sobre la exposición “A vuelo de cámara” que se exhibe en el MURA

El Museo Raúl Anguiano inauguró exitosamente la exposición “A vuelo de cámara”; en la cual se exhibe en Guadalajara, desde el pasado 30 de marzo y hasta el 27 de mayo, una muestra de la obra del fotógrafo Tomás Montero Torres. En el marco de un arduo y constante trabajo, el archivo personal de Tomás Montero ha sido rescatado, catalogado y restaurado como iniciativa de sus familiares, en colaboración con especialistas que les han brindado apoyo y asesoría técnica-teórica sobre el manejo de acervos fotográficos.

Tomás Montero capturó en más de 80 mil negativos aspectos del acontecer mexicano del siglo XX. Así como retrató personajes importantes de la política y cultura, fotografió rostros anónimos que, en un diálogo vivo con su realidad, evidencian prácticas y costumbres de un tiempo que ya no es el nuestro. Sorprende el oficio con el que Tomás Montero registró un país que dejaba, de a poco, escenarios revolucionarios y se adentraba en la modernidad. Imágenes sobre la cinematografía nacional, la cultura política, los deportes, así como desastres naturales y choques sociales dan forma a las identidades que, en conjunto, el archivo de Tomás Montero permite construir.

La trascendencia académica de este archivo adquiere mayores dimensiones con la preocupación por acercar la obra a otros públicos. La exposición en museos y, sobre todo, el sitio de internet que, desde su aparición en el año 2010, se ha actualizado con regularidad prueban la existencia de un lazo sólido entre un acervo histórico y un público con intereses tan variados, como el puro de gusto de mirar. En el sitio del archivo, cuyo proyecto ha sido auspiciado por el FONCA, se encuentran breves estudios sobre fotografías. Especialistas se encargan de contextualizar las imágenes, las ubican históricamente e informan sobre aspectos formales. Además, el sitio funge como un espacio para compartir anécdotas y nostalgias. Es emocionante cómo cada fotografía cuenta con un buen número de comentarios, que van desde felicitaciones hasta aportaciones al análisis de la imagen.

Como parte del grupo que curó y montó la exposición en el Museo Raúl Anguiano, Brenda Ledesma nos cuenta sobre su labor y experiencia al formar parte activa en este proyecto. Actualmente, Brenda Ledesma cursa la maestría en Historia del Arte en la UNAM, es autora del libro Fotografía en las aceras de Guadalajara. Representación, imagen e historia (2010) –mismo que fue beneficiado por la Consejo Estatal de la Cultura y las Artes-; asimismo, ha publicado en revistas y sitios en la red nacionales e internacionales. Sin más, queda la entrevista que Brenda Ledesma concedió a Lenous Cultura y la invitación a que visiten el MURA que, por poco tiempo, resguardará la obra del fotógrafo Tomás Montero.

¿Cómo te integras en el proyecto de rescate del archivo de Tomás Montero?

Me integré a partir del equipo de investigación y apoyo curatorial que Laura González Flores formó a partir de que el Archivo Tomás Montero Torres decidió difundir su acervo con una exposición. Se trataba de un archivo recién descubierto, con más de 86,000 negativos resguardados, de los cuales sólo 5,000 eran visibles porque habían sido digitalizados. Se necesitaba un grupo de manos y ojos extra que ayudara a hacer la selección de las fotos que representarían el trabajo de Tomás Montero. La exposición debía ser armada en el curso de cuatro meses, lo que hicimos fue revisar los temas que en cantidad habían sido más recurridos por el fotógrafo.

¿Cuál ha sido tu participación?

Como parte del equipo de investigación y apoyo, me dediqué junto con mis compañeros a crear una muestra del archivo reprografiando negativos; después hicimos en conjunto, y bajo la coordinación de Laura, una selección preliminar de las fotos que conformarían la expo. Ella hizo la selección final, la consigna era que las imágenes cumplieran con dos requisitos: que tuvieran un alto valor estético, pero también un fuerte valor histórico. Finalmente nos dedicamos a investigar las 103 fotos que quedaron seleccionadas y redactamos las fichas informativas que acompañarían cada imagen. Esta vez, que la exposición se presenta en el Museo Raúl Anguiano, la tarea que me tocó realizar fue la de la adaptación curatorial.

¿Cómo surge el interés por llevar la obra de Tomás Montero fuera de la Ciudad de México?

La primera vez que la expo se presentó fue en el Centro Cultural Clavijero, en Morelia, la ciudad natal de Tomás Montero; después viajó a la Casona Pardo, en Zamora, Michoacán. La intención del archivo en hacerla itinerante, es dar a conocer al fotógrafo; en palabras de Martha Montero, directora del acervo, lo que se pretende es colocar su nombre (perdido durante varias décadas) en el lugar que le corresponde de la historia de la fotografía. Después de su exhibición en el MURA, la muestra viaja al Centro de las Artes en San Luis Potosí.

¿Cuáles fueron los criterios de selección en la curaduría?, ¿qué se quiere mostrar con las imágenes exhibidas en el MURA?

Las imágenes exhibidas en el MURA, fuera de su publicación en los años cuarenta y cincuenta, son fotos inéditas; la exhibición tiene el objetivo de dar a conocer al fotógrafo, así como el valor estético, comunicativo e histórico que tiene su obra.

Las imágenes están distribuidas a lo largo de tres espacios del museo, y están agrupadas en pequeños núcleos que resumen los temas que fueron abordados por Montero en mayor cantidad. A lo largo de la expo se observa a este personaje vacilando entre lo tradicional y lo nuevo que había en su tiempo: su mirada muestra los sesgos que le dejó su formación como pintor de escuela pictorialista, pero también las intenciones modernas que tuvo al experimentar con las líneas y las formas geométricas con su cámara. Por otro lado, la exposición toma cuenta del registro que hizo de tiempos políticos y sociales difíciles (los de la posrevolución), los cuales criticó y fotografió hasta el cansancio; su denuncia tenía la intención de revolucionar, sin embargo, esto lo intentaba desde el punto de vista de la derecha, una vacilación más acerca del tema entre lo viejo y lo nuevo.

La muestra también incluye el homenaje que hizo a otros fotoperiodistas capturándolos en plena labor, así como fotografías de eventos noticiosos que vale la pena conocer e integrar a nuestro imaginario fotográfico.

Las imágenes que ilustran este texto fueron tomadas de la página en Facebook del archivo Tomás Montero Montero.

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